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Elon Musk presenta el nuevo Tesla Roadster, el coche que «vuela»: así es, lo que puede hacer y cuánto cuesta reservarlo

Despega con propulsores de SpaceX, gira boca abajo y aterriza sobre sus ruedas. Te contamos cada versión, qué puede hacer, cuánto cuesta reservarlo, qué requisitos piden y la letra pequeña que nadie te cuenta.

Por Redacción Bolsillo Diario · · 11 min de lectura

Recreación generada con IA de un deportivo eléctrico blanco con las puertas abiertas hacia arriba, de noche, frente a un edificio con el logotipo de SpaceX.
Imagen generada con IA (recreación, no es una foto real)

Imagina la escena. Es de noche en el desierto de Texas. Hay una rampa, una nube de humo y, en fila, cinco vehículos de Tesla: un Model 3 azul, un Model Y rojo, un camión Semi enorme, un Cybertruck y un Cybercab dorado. Un deportivo blanco y anguloso arranca, sube por la rampa y despega. En el aire, sobre el camión, se da la vuelta: durante un instante vuela boca abajo, escupiendo chorros de gas blanco hacia el cielo. Luego se endereza y aterriza sobre sus cuatro ruedas como si nada.

No es una película de Marvel. Es lo que Elon Musk enseñó la noche del jueves 15 de octubre. Se llama Tesla Roadster, lleva nueve años de retraso y ya se puede reservar. Agárrate, que vienen curvas.

Recreación generada con IA de un deportivo blanco subiendo de noche por una enorme rampa curva sostenida por torres metálicas.

Imagen generada con IA. Recreación, no es una foto real.

Los tres momentos que han dado la vuelta al mundo

1. La rampa al revés. Primero subió por una rampa invertida y volvió a tierra ayudado por sus propulsores. Hasta aquí, solo raro.

Recreación generada con IA de un deportivo blanco circulando boca abajo por el interior de un arco metálico.

Imagen generada con IA. Recreación, no es una foto real.

2. La voltereta. Despegó, voló por encima de los cinco vehículos, giró en el aire y aterrizó de pie. Es la imagen que ya ha visto medio planeta.

El Roadster en el aire, girando sobre sí mismo y dejando estelas de humo blanco, por encima de una fila de vehículos de Tesla con un camión Semi en el centro.

La voltereta del Roadster sobre la fila de vehículos de Tesla. Imagen de la presentación oficial del 15 de octubre de 2026.

3. El cohete. En una prueba en directo, con los propulsores traseros encendidos, pasó de 0 a 97 km/h en 0,81 segundos. Nadie lo midió de forma independiente, así que es el cronómetro de Tesla.

Para ponerlo en perspectiva:

Cuánto tarda en llegar a ~100 km/hTiempo aproximado
Un coche familiar normal8 a 12 segundos
Un superdeportivo muy rápidounos 2,5 segundos
El Roadster de la demostración0,81 segundos

Antes de que termines de decir «Ro-ad-ster», ya va a velocidad de autovía.

Dónde y cómo fue

  • Cuándo: el jueves 15 de octubre de 2026 a las 19:55 hora de Texas (casi las tres de la madrugada del viernes en España). Iba a ser el 1 de octubre, pero se aplazó por el mal tiempo.
  • Dónde: en la base de pruebas de SpaceX en McGregor (Texas), donde la empresa espacial de Musk prueba sus motores de cohete. No es casualidad: el truco del coche viene de los cohetes.
  • Dónde verlo: ▶️ Mira aquí la presentación oficial en YouTube, la retransmisión que enlazaba la propia web de Tesla. También la emitió en directo en su cuenta oficial de X (x.com/Tesla). Cuidado: en YouTube circulan muchas copias y directos de aficionados.

Las tres versiones y lo que podrás hacer con cada una

Infografía con las tres versiones del Tesla Roadster: Performance, Thrust y Rocket, con plazas, aceleración, propulsores, uso y reserva.

Performance: «el tranquilo» (que acelera más que casi nada en el mundo)

  • 2 plazas · de 0 a 97 km/h en menos de 1,6 segundos · sin propulsores.
  • Qué podrás hacer: usarlo como coche de calle. Es la versión «para el día a día», por llamarlo de alguna manera.
  • Quién podrá tenerlo: cualquiera que reserve y espere su turno.
  • Reserva: 50.000 dólares (5.000 de señal y 45.000 a los diez días).

Thrust: «el de circuito»

  • 2 plazas · de 0 a 97 km/h en menos de 0,9 segundos · propulsores traseros de gas frío que lo empujan como un cohete pequeño al arrancar.
  • Qué podrás hacer: salidas brutales en circuito. Tesla lo describe como «listo para competir».
  • Quién podrá tenerlo: pocos, porque es una serie limitada.
  • Reserva: 250.000 dólares, a pagar en un plazo de diez días.

Rocket: «el que vuela»

  • 1 plaza. Donde iría tu acompañante hay un depósito extra para el gas de los propulsores.
  • De 0 a 97 km/h en menos de 0,59 segundos · diez propulsores repartidos por todo el coche, también por debajo.
  • Qué podrás hacer: saltar, girar y mantenerte en el aire. Cada carga de gas da para unos 5 o 6 segundos de propulsión.
  • Quién podrá tenerlo: solo quien Tesla invite. Y la marca avisa: nada de volar por la vía pública.

Cómo reservarlo: los requisitos

La reserva se hace desde la página del Roadster en la web de Tesla. Estas son las condiciones que han publicado los medios especializados:

  1. Primer pago: 5.000 dólares con tarjeta de crédito. Es una señal y Tesla la califica de «totalmente reembolsable».
  2. Segundo pago: 45.000 dólares por transferencia bancaria en un plazo de 10 días. Hasta que no llega esa transferencia, la reserva no es firme. Si no pagas a tiempo, Tesla puede cancelarla.
  3. Para el Thrust, el depósito total es de 250.000 dólares, también a pagar en diez días.
  4. El Rocket no se puede reservar: solo se accede por invitación de Tesla.
  5. No hay precio final. Tesla llama al precio estimado «meramente una estimación». Te avisarán para configurar el coche cuando llegue tu turno, y entonces sabrás lo que cuesta.
  6. Devoluciones. En EE. UU., las condiciones permiten cancelar y recuperar el dinero mientras no firmes el contrato de compra. En Europa, la página alemana de Tesla solo garantiza como totalmente reembolsable el primer pago, el de la señal. Si cambias la configuración del pedido, la diferencia no se devuelve.
  7. No hay fecha de entrega. La reserva te da un turno, no un coche. La producción está prevista para 2028.
  8. El importe cambia según el país: en Canadá son 6.000 dólares canadienses con tarjeta y 58.000 por transferencia; en China, un único pago de 332.000 yuanes; en Europa, 5.000 euros de señal y el resto en diez días.

Antes de pagar, lee las condiciones de reserva de tu país en la web de Tesla: cambian de un mercado a otro y pueden actualizarse.

Lo que comparten las tres

CaracterísticaDato anunciadoTraducción
Velocidad puntaMás de 370 km/hMás rápido que casi cualquier coche de calle
AutonomíaMás de 480 kmUn Madrid-Valencia y algo más sin recargar
PotenciaHasta 1 megavatio en la versión más alta, unos 1.341 CV, según los medios especializadosMás del doble que un deportivo de lujo potente
ProducciónA partir de 2028Faltan al menos dos años para que haya clientes con el coche
Precio finalSin anunciarLo que pagas ahora es para coger turno

¿Cómo puede «volar» un coche sin alas?

El Roadster blanco suspendido en el aire sobre cuatro columnas de humo de sus propulsores, en un escenario rojo con focos.

El Roadster despegando con sus propulsores de gas frío. Imagen de la presentación oficial del 15 de octubre de 2026.

Con física de globo de cumpleaños. Si inflas un globo y lo sueltas, sale disparado: el aire escapa hacia un lado y el globo sale hacia el contrario. El Roadster hace lo mismo con propulsores de gas frío: expulsa gas a altísima presión por unas toberas y eso lo empuja en la dirección opuesta. Los cohetes y las naves espaciales usan esta misma tecnología para orientarse, y por eso Tesla se ha aliado con SpaceX.

Lo que eso significa:

  • Sí puede despegar, girar en el aire y ganar una aceleración que no depende solo del agarre de las ruedas.
  • No puede ir volando al trabajo. El gas dura unos segundos, y luego hay que recargarlo.
  • Es más un salto con superpoderes que un vuelo.

La letra pequeña (sí, la hay)

  • Nueve años de retraso. Tesla enseñó este Roadster por primera vez en noviembre de 2017 y prometió entregarlo en 2020. Ahora dice 2028.
  • Media autonomía. En 2017 prometía unos 1.000 km; ahora, más de 480. La mitad.
  • Pagas sin saber cuánto cuesta. Tienes que adelantar 50.000 o 250.000 dólares en diez días sin conocer el precio final. Tesla llama a ese precio «meramente una estimación».
  • Todos los datos son de Tesla. Ninguna revista ha cronometrado todavía el coche.
  • Volar por la calle, prohibido. Ningún organismo ha autorizado que un coche particular despegue en la vía pública.

Qué dicen la bolsa y los expertos

  • Euforia y resaca. La acción de Tesla llegó a subir alrededor de un 5% antes de abrir el viernes, pero a media sesión ya caía en torno a un 3%. Los inversores quieren ver el coche en la calle antes de pagar más por la acción.
  • Gene Munster (Deepwater) lo llamó un «alarde de ingeniería» sin valor comercial más allá de dejar en evidencia a los fabricantes tradicionales.
  • JPMorgan echó en falta que Tesla explicara qué supone el Roadster para su negocio. Mantiene su recomendación neutral, con un precio objetivo de 415 dólares.
  • Barclays cree que la alianza con SpaceX podría anticipar una posible fusión de Tesla y SpaceX. Es una especulación de los analistas, no un anuncio de Musk.
  • Próxima cita: el 21 de octubre, Tesla presenta los resultados del tercer trimestre.

Para tu bolsillo: el Roadster no va a cambiar las cuentas de Tesla a corto plazo, porque es un coche carísimo y de pocas unidades. Lo que mueve la acción son las ventas de los coches de siempre, los robotaxis y los robots Optimus. Y si te tienta reservar uno: es mucho dinero inmovilizado durante años, sin precio cerrado, por un coche que no llegará antes de 2028.


Relato de ficción: «El brinco», Madrid, 2041

Esto es ficción. Es un relato imaginado para pensar en cómo podría cambiar el mundo esta tecnología. Ningún personaje ni hecho de esta parte es real.

—Abuela, ¿es verdad que antes los coches iban por el suelo?

Carmen, 74 años, se ríe desde el sofá. Su nieto Leo tiene nueve y está haciendo un trabajo para el colegio: «El día que los coches aprendieron a saltar».

—Por el suelo, sí. Y en atascos. Una hora para ir de Alcorcón a Castellana. Tu abuelo se pasaba media vida mirando la matrícula del de delante.

Por la ventana del piso 23 pasa un taxi aéreo, silencioso, siguiendo una de esas autopistas invisibles que dibuja la inteligencia artificial sobre Madrid. Abajo, la Gran Vía ya no es una carretera: es un bosque con terrazas, carriles bici y un huerto urbano donde antes había cuatro carriles de humo.

—¿Y cómo empezó todo?

Carmen busca en su tableta un vídeo antiguo, con la imagen granulada de 2026. Un deportivo blanco sube una rampa en el desierto de Texas, salta por encima de un camión, se pone boca abajo y aterriza.

—Esto —dice—. Todo el mundo se rió. «Eso no es volar, es un brinco», decían. Tu abuelo dijo que era una tontería de millonarios.

—¿Y tenía razón?

—Tenía razón… y no la tenía. Aquel coche no servía para ir a trabajar. Pero los chavales que lo vieron aquella noche quisieron hacer algo mejor. Cinco años después, en 2031, el primer taxi aéreo sin conductor cruzó de Barajas a Sol en seis minutos. Luego vinieron las leyes, los carriles en el cielo, las multas por despegar antes de las siete de la mañana… y el gran apagón de 2036.

Leo abre mucho los ojos.

—¿Qué apagón?

—Tres horas sin la red que guía los vehículos. Miles de coches posados en los tejados de Madrid, como palomas gigantes. Desde entonces, todos llevan un sistema que los baja solos al suelo si algo falla.

En ese momento, la casa avisa: «Vehículo en la azotea en dos minutos». Carmen se levanta despacio y coge el abrigo.

—¿Adónde vamos?

—A Almería. Hoy despega el vuelo comercial de las doce hacia la Luna y tu madre va dentro. —Le guiña un ojo—. Para que veas que lo de aquel brinco fue solo el principio.

Leo escribe la última frase de su trabajo antes de salir corriendo hacia la azotea:

«Todo empezó con un salto de cinco segundos que nadie se tomó en serio.»


De vuelta a 2026. Lo que Tesla ha presentado es un deportivo eléctrico extremo con propulsores capaces de levantarlo unos segundos, no un coche volador para ir a trabajar. Si algún día las ciudades se llenan de vehículos aéreos, será gracias a muchas empresas, muchas leyes nuevas y muchos años de pruebas. Pero el brinco de McGregor ya forma parte de esa historia.

Claves rápidas
  • El nuevo Tesla Roadster saltó por encima de cinco vehículos (un camión incluido), giró boca abajo en el aire y aterrizó sobre sus ruedas.
  • Tres versiones: Performance (para la calle), Thrust (con propulsores, para circuito) y Rocket (una plaza, puede «volar» unos 5-6 segundos).
  • En directo aceleró de 0 a 97 km/h en 0,81 segundos. Tesla promete más de 370 km/h y más de 480 km de autonomía.
  • Reservarlo cuesta 50.000 dólares (5.000 con tarjeta y 45.000 por transferencia en 10 días) el Performance y 250.000 el Thrust, sin conocer el precio final.
  • No es el coche volador de las películas: los propulsores lo elevan unos segundos y Tesla avisa de que no se puede volar por la calle.

Fuentes

Este artículo se ha elaborado con asistencia de inteligencia artificial a partir de las fuentes citadas y ha pasado por revisión editorial humana antes de publicarse. Consulta nuestra política editorial y de uso de IA.

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